Situació: Chimalhuacán, Mèxic
Client: OPPTA. Observatorio Panamericano Paisaje Territorio Arquitectura
Sup: 7.600 Ha
Concurs: 2012
1er Premi
Equip: Jordi Safont-Tria, Anna Gutiérrez, Álvaro Cuéllar
Col·laboradors: Israel Barroso, Max Gimeno, Nicolás Martínez, Ema Stojevic. (Concurs realitzat en el TOC, Taller Obert de Concursos de la ETSAB – UPC)

SUEÑO DE UNA TARDE DOMINICAL EN UNA PLAZA DE CHIMALHUACÁN

El hilo conductor del proyecto fue inspirado por el mural que Diego Rivera pintó para el hotel del Prado, “Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central”, donde se nos muestra un paseo imaginario por la historia de México. El espacio público deviene catalizador de ciudadanos de diferentes épocas, profesiones, edades y clase social. Nuestra propuesta toma esta concepción de La Alameda como lugar de encuentro y collage urbano. Las nuevas plazas de Chimalhuacán se implantan en el territorio a modo estratégico con la finalidad de estructurar y asegurar unos servicios mínimos para cada vecindario: como el control y tratamiento de aguas pluviales, suministros básicos, saneamiento, transporte, recogida selectiva de residuos, equipamientos y espacio público con zonas verdes. Cada plaza define una unidad básica de actuación que denominamos núcleo infraestructural. Estos dispositivos se pueden implantar por fases según la prioridad e influencia del lugar, o de manera aislada, según intereses puntuales o del sector privado. Una vez implantados los servicios básicos, la conformación de la plaza variará según el tipo concreto de tejido. Cada actuación fomentará la continuidad de vías y mejorará los accesos a las unidades vecinales. Además, todas las plazas deben desempeñar un doble papel: catalizador de actividades y programa por un lado y, por el otro, permitir la nueva edificación necesaria en cada lugar, bien sea residencial, de equipamientos o industrial. La finalidad del proyecto es imaginar una secuencia de plazas que proporcionen un espacio libre y equipado cada 2.000 o 2.500 habitantes; lo equivalente a un radio de influencia aproximado de 250m (20 hectáreas). La imagen del proyecto es un sueño, una visión de futuro donde vecinos y visitantes podrán pasear una tarde dominical en cualquiera de las plazas de Chimalhuacán.