CREACIÓN DE UNA PUERTA ABIERTA AL ESPACIO FLUVIAL
El proyecto se plantea como la creación de una nueva puerta al parque fluvial del Besòs, entendida como un espacio de conexión entre los barrios, el río y la mirada metropolitana. El Besòs constituye hoy uno de los principales corredores verdes de la región, enlazando Barcelona con Santa Coloma, Sant Adrià y Montcada i Reixac. En este marco, la propuesta imagina el pasaje como la puerta del Vallès, reforzando la red de accesos existentes y generando continuidad urbana y paisajística.
A escala local, la intervención responde a la necesidad de superar la fractura urbana generada por el río Ripoll y las grandes infraestructuras viarias, que históricamente han separado barrios cercanos. El objetivo es transformar este espacio intersticial en un lugar de reencuentro entre la ciudad y su entorno fluvial, donde el pasaje funcione como eje de unión y espacio cívico.
La propuesta se articula en tres acciones principales. En primer lugar, una pasarela-mirador que prolonga la Rambla dels Països Catalans y la calle Mayor sobre el río, ofreciendo vistas hacia la Serralada de Marina y la ribera del Ripoll. En segundo lugar, una bajada topográfica suave hacia el río, concebida como plaza de agua en épocas de lluvia y como nuevo acceso al parque. Finalmente, bajo la gran pérgola urbana de la C-33, se proyecta un espacio cívico equipado, flexible y capaz de albergar equipamientos comunitarios y actividades diversas.
Así, el pasaje se convierte en un eje articulador entre barrios y paisaje, una nueva centralidad local y, al mismo tiempo, una puerta metropolitana hacia el Besòs.